Trabajadores del Hotel Sheraton Stamford logran la sindicalización

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A pesar de una furiosa campaña anti sindical realizada por la gerencia; los trabajadores y trabajadoras votaron a favor de unirse a UNITE HERE.

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En la fría mañana del diciembre 13, varios trabajadores del Sheraton Stamford se dirigieron al hotel a las 6am. Este inusual entusiasmo se debía a una causa clara: es el día que van a votar a formar parte de una unión. Doce horas después, a la hora que los comicios terminaron, sesenta y nueve trabajadores y trabajadoras votaron a favor, mientras que treinta y dos en contra. Los trabajadores y trabajadoras del Sheraton se suman a sus compañeros y compañeras de UNITE HERE Local 217, que representa trabajadores y trabajadoras del Hilton y Hyatt en la misma ciudad.

La diversa fuerza de trabajo de la industria hotelera en Stamford, Connecticut está atravesando un profundo cambio. Después de años de falta de respeto, racismo, salarios miseria y costos de salud exorbitantes que apenas cubren las necesidades, los trabajadores y trabajadoras hoteleras se están organizando junto a UNITE HERE Local 217. Las cosas están cambiando: primero el Hyatt logró la unión en Greenwich, CT, luego el Hilton Stamford, y ahora los trabajadores y trabajadoras del Sheraton se unieron a la pelea y lucharon por su unidad sindical.

Muchas veces se sintieron sin voz trabajando en el Sheraton. Algunos días fueron mejores que otros, pero la gente que hace funcionar el hotel nunca sintió que son escuchados, menos aún tratados con respeto. Algunos se acercaron a Recursos Humanos a trasmitir sus problemas laborales en busca de soluciones, pero solo escucharon de RRHH respuestas favorables para jefes y casi nunca lo que los trabajadores necesitaban. Aprendieron a través de experiencia que el verdadero mensaje que envían los dueños del Sheraton es “cállense”, sigan trabajando y agradezcan que tienen empleo”.

Pero no se quedaron quietos. Empezaron de a poco. Las housekeepers susurraban indignadas sobre la sobrecarga de trabajo y el dolor de espalda. Los y las trabajadoras de banquete señalaban el favoritismo ejercido por la gerencia. En el Front Desk cuestionaban porque las habitaciones son tan caros y los horarios son tan bajos. Pero también, los rumores empezaron a recorrer en los distintos departamentos: “¿no están los trabajadores del Hilton haciendo algo?”, “Escuché que el Hyatt tiene unión”, “¡La gerencia está preocupada!”

Después de trabajar, entre charlas no solo compartían sus frustraciones pero también sobre que las cosas podían ser mejor. Aquellos que estaban más convencidos fueron hasta a las casas de sus compañeros, día tras día para formar una unión entre los compañeros y compañeras. La precaución era a toda hora por el miedo a que los comentarios lleguen a los gerentes y despidan a los referentes.

El lunes 19 de noviembre, trabajadores y trabajadoras del Sheraton junto a organizaciones solidarias marcharon hacia el hotel y ocuparon el lobby. Karina Mendoza, madre de dos hijos y trabajadora del departamento de housekeeping entregaron la petición por el reconocimiento de unidad sindical, y los trabajadores y trabajadoras dieron testimonios en inglés, español y creole sobre los problemas que enfrentan en el trabajo y porque desean formar su unión. “Estamos cansados de los abusos e injusticias. Queremos más beneficios. ¡Y queremos respeto!” dijo una trabajadora que fue ampliamente ovacionada.

Más tarde, aquellos que apoyaban formar una unión se juntaron al hotel para continuar la actividad. La atmósfera que rodeaba aquel momento fue capturada en este video. Para destacar, una delegación de trabajadores y trabajadoras del Hilton y el Hyatt se hizo presente para solidarizarse, así como también se sumaron en apoyo otro miembros de otras uniones.

El Sheraton cuenta un plantel de los más diversos de la ciudad, con trabajadores y trabajadoras de República Dominicana, Colombia y México, así como también de Jamaica, Haití y de Estados Unidos. Los miembros del Local 217, lejos de ignorar las particularidades de este sector, ha abrazado conscientemente la diversidad cultural y de lenguajes para trabajar en conjunto. Como dice uno de las banderas colgadas en la oficina: “Igualdad para los trabajadores inmigrantes, mujeres y negros”. Para ser fuertes, hay que construir esta unidad.

Basta de políticos patronales – Unidad de los trabajadores

Uno de los aspectos que genera una alerta en la reciente organización, es la manera que los políticos del Partido Demócrata fueron traídos por la dirección del sindicato para que se dirijan a los trabajadores y los gerentes del hotel. Hasta el mismísimo alcalde David Martin se presentó para decir algunas palabras y posicionarse como si fuese pro trabajadores. Sin embargo, Martin ya tiene una relación con el gerente general del Sheraton, Thomas Carlos, y administra una de las ciudades de mayor desigualdad en los Estados Unidos. El alcalde tiene buena relaciones con el sector social de mucho dinero que es actual entorno y no con los trabajadores del Sheraton con quienes busca principalmente obtener sus propios beneficios electorales.

Los activistas pro unión del Sheraton saben que su fuerza está basado en la solidaridad dentro del hotel y con sus compañeros de otros hoteles a largo de la ciudad. La reciente victoria es muestra de eso. Esta solidaridad refleja la necesidad, e interés de clase, de organizarse para luchar unidos contra sus patrones. Los sindicatos prohíben explícitamente a los gerencia ser parte de la representación porque ellos están al servicio de los dueños de las empresas. Políticos pro empresariales como Martín no deberían ser bienvenido entre los trabajadores por el mismo motivo: así como Thomas Carlos dirige el hotel al servicio de los ricos, también David Martin gobierna Stamford en beneficio de los ricos.

Las maniobras contra la sindicalización fueron derrotadas

A medida que el día de la elección se acercaba, los dueños del Sheraton incrementaron sus esfuerzos anti sindicales intentando dejar a los trabajadores sin poder. Con miedo a que a los trabajadores y trabajadoras una vez sindicalizados y unidos peleen por una mayor distribución de los ingresos, la gerencia del Sheraton contrató a la misma consultora anti sindical que fue contratada por el Hilton este mismo año: Cruz & Associates. Como si fuera poco, son los mismos abogados que la compañía de Trump utilizó para intentar evitar que las housekeepers se sindicalicen en unos de sus hoteles. Profesionales en destruir organizaciones sindicales se se hospedaron en las instalaciones del Sheraton durante toda la campaña.

Los gerentes del Sheraton hicieron todo lo posible para sabotear el poder, la unidad y la determinación que los trabajadores construyeron durante meses. Los empleados del Sheraton fueron forzados a reuniones llamadas de “audiencia cautiva” para que escuchar a los “no mal intencionados” gerentes de porque los sindicatos no son en interés de los trabajadores y trabajadoras, como si la gerencia se hubiera preocupado alguna vez por ellos. Las reuniones obligatorias con los abogados anti sindicatos duraron horas, en un caso llegaron hasta las 5 horas! Y en otro caso, fueron forzados a estar en esas reuniones coercitivas con estos abogados inclusive a las 2am. Los expertos en quebrar sindicatos estuvieron disponibles las 24 del día y la compañía no tuvo ningún reparo en usarlos para hostigar y desinformar.

Además, la gerencia utilizó el viejo truco de la zanahoria y el garrote: a algunos trabajadores les prometió aumentos y otros beneficios si es que votaban “no”, mientras que difunden mentiras sobre UNITE HERE Local 217 para asustarlos con lo que podría pasar si votaban “si”. Pero a pesar de todos esos deshonestos esfuerzos y onerosos gastos, los managers fracasaron.

Los trabajadores y trabajadoras del Sheraton Stamford le propinaron una resonante derrota a los managers. Su unidad triunfó sobre los engaños de los jefes, estrategias para dividir y la campaña del miedo. Ahora es tiempo para celebrar. Nuevas luchas se avisan en el horizonte pero los trabajadores ganaron esta primer batalla.

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Ben Fredericks

Ben Fredericks

Ben is a member of the New York Taxi Workers Alliance and has been active in anti-imperialist and labor activism.